Cuando cambian los montos del monotributo, no alcanza con mirar la cuota. También conviene revisar facturación acumulada, precio unitario, estructura del negocio y si el circuito comercial sigue encajando dentro de la categoría actual.

Qué cambió y desde cuándo

La tabla oficial publicada por ARCA indica vigencia a partir del 1 de febrero de 2026. Eso impacta tanto en el tope anual de ingresos como en el componente impositivo, previsional y de obra social de cada categoría.

Referencias rápidas para revisar

  • Categoría A: tope anual de $8.992.597,87. Cuota total de $32.221,32 para servicios y $37.085,74 para venta de cosas muebles.
  • Categoría B: tope anual de $13.175.201,52. Cuota total de $36.679,00 para servicios y $42.216,41 para venta de cosas muebles.
  • Categoría C: tope anual de $18.473.166,15. Cuota total de $42.951,26 para servicios y $49.435,75 para venta de cosas muebles.
  • Precio unitario máximo: $466.361,15.
  • Categoría K para venta de cosas muebles: tope anual de $94.805.682,90 y cuota total de $1.050.323,75.
Idea clave: si el negocio viene creciendo, el primer alerta no siempre es la cuota. Muchas veces el problema aparece por facturación acumulada o por precio unitario, y eso conviene controlarlo antes de la próxima recategorización.

Qué conviene revisar en la empresa

  1. Facturación acumulada de los últimos doce meses.
  2. Precio unitario de los productos o servicios más vendidos.
  3. Si la operación sigue encajando en monotributo o ya pide otra estructura.
  4. Listas de precio, comprobantes y clientes para evitar cortes administrativos.

Cómo baja esto a la gestión diaria

Para administración y dirección, el dato útil es tener visibilidad mensual de ventas y alertas de topes. Si eso queda solo en una planilla aislada, el control llega tarde. En cambio, si ventas, facturación y reportes salen del mismo sistema, el seguimiento es más simple.