BUIN ayuda a migrar tu contabilidad desde el sistema que uses hoy, con acompañamiento del equipo en el mapeo de cuentas y la carga. Antes de coordinar la fecha, conviene tener claro qué se puede migrar y qué combinaciones de timing son seguras — y cuáles conviene evitar.
Qué se puede migrar: saldo de arranque o mayor completo
Hay dos niveles, y no todas las empresas necesitan el segundo:
- Saldo de arranque (lo más común): se carga un asiento único con los saldos finales del sistema anterior a la fecha de corte — el Sumas y Saldos. BUIN sigue desde ahí, sin necesidad de traer el detalle histórico línea por línea.
- Mayor histórico completo (servicio asistido): si además querés poder consultar el detalle de cada asiento anterior (fecha, comprobante, cuenta, importe), el equipo de BUIN puede migrarlo. Es un servicio con acompañamiento, no autoservicio: el mapeo de cuentas entre tu sistema anterior y el plan de cuentas de BUIN es la parte que más cuidado requiere, y la hacemos con vos.
Por qué el momento del corte importa más que la migración en sí
La pregunta que más conviene resolver antes de fijar una fecha no es "¿cuándo migramos los datos?" sino "¿cuánto tiempo real me queda para sacar los reportes finales del sistema anterior antes de perder acceso a él?". Son cosas distintas: podés arrancar a facturar en BUIN un día y todavía necesitar el sistema anterior — aunque sea en modo consulta — unos días o semanas más para terminar de bajar todo con tranquilidad.
El escenario recomendado: corte con margen
Ejemplo: tu empresa deja de cargar comprobantes nuevos en el sistema anterior el 1° de septiembre y arranca a facturar en BUIN ese mismo día — pero conserva acceso de lectura al sistema anterior durante dos o tres semanas más, tiempo de sobra para sacar el Sumas y Saldos, el detalle del mayor si lo vas a migrar, y las facturas con saldo pendiente. Es el escenario más seguro, y el que recomendamos siempre que sea posible.
El escenario de riesgo: cortar y perder el acceso el mismo día
Pasa sobre todo cuando el corte coincide con el fin de una licencia, un cambio de proveedor de software, o una decisión de último momento — y no queda margen para volver a entrar al sistema anterior después de esa fecha. Ahí el riesgo no es la migración, es el tiempo físico disponible para bajar los reportes antes de perder el acceso.
Ejemplo: tu empresa corta el 31 a la mañana y arranca a facturar en BUIN el mismo día — todavía queda buena parte de la jornada para sacar los reportes del sistema anterior con tranquilidad. Si en cambio el corte se hace el 31 a última hora de la tarde, ese margen se reduce a minutos, y el riesgo de quedarte sin algún reporte clave (o de cargarlo apurado y con errores) crece mucho.
Seguir un tiempo en paralelo
Algunas empresas prefieren cargar en los dos sistemas un tiempo antes de cortar definitivamente, por seguridad. Funciona, pero cambia el tipo de cuidado que hay que tener: ya no es el tiempo para bajar reportes, es no perder de vista cuál sistema es la fuente de verdad mientras dura la convivencia, para que la fecha de los saldos migrados no se pise con lo que ya se cargó a mano en BUIN durante ese período.
Qué tener a mano antes de coordinar el corte
- Reporte de Sumas y Saldos del sistema anterior a la fecha de corte elegida (es lo mínimo indispensable, siempre).
- Si vas a migrar el mayor completo: la exportación del mayor contable (fecha, comprobante, cuenta, debe/haber) — el formato que tenga tu sistema anterior está bien, no hace falta que coincida con el de BUIN.
- Listado de facturas de clientes y proveedores con saldo pendiente de cobro o pago, si necesitás seguir gestionándolas como comprobantes abiertos.
- Confirmación de cuánto tiempo vas a tener acceso (aunque sea de lectura) al sistema anterior después del corte.